que me dejó tu adiós...
jajjajaa... bien dice joaquín que las amarguras no son amargas, cuando las canta chavela vargas...
la música indunda el ambiente solitario que me rodea, y al tararear los covers concluyo que definitivamente parece que el espíritu navideño no me vino a visitar este año... y que al contrario, quién me vino a visitar anoche fue la única persona que nunca pensé que volvería a encontrar.
Llegó cambiada, dejó el semblante triste y sus ojos ya no son grises, oir su risa fue casi emocionante, escuchar sus diatribas y verla confrontarse con quien tuviera al frente, utilizando al máximo todas las palabras que les roba a los libros, su caminar tan seguro, sus miradas tan certeras... no pude más que dejarla explayarse y mirarla atónita, muda, embrujada, sus movimientos cadenciosos, su voz profunda... la extrañaba tanto... me pregunto dónde se habrá quedado todo este tiempo, algunos dicen que voló al trópico de cáncer y dió la vuelta a la circunferencia de la tierra, asegurando a cada paso que iba a encontrar el fin del mundo... otros dicen que se quedó escondida en una esquina oscura buscando alguna cosa que le arrebataron hace un tiempo por ahí... no lo se, sólo se que verla, oirla, fue tan inesperado y reconfortante, y que su llegada vino mezclada con los vestigios de esa tristeza que para Antonina ya no es más que un simple-extraño-mal-recuerdo... bienvenida... me pregunto cuánto tiempo vas a rondar esta vez por aqui... la útima vez olvidaste llevarte tu gigante, lo dejé en la repisa del escritorio... el pobre pregunta todos los días por ti...