martes, junio 24, 2008

A.E.B.S.y A.T.B.S

Las luces titilantes ya no son las mismas de antes, él no ha aparecido a observarme de lado y de frente... sin embargo...el espacio y la música, el silencio y el humo...

Creí haber perdido el color de los ojos (el gris inunda los espacios en silencio...luego se acaban los recuerdos... entonces pierdes la vista junto con el color) aunque sobre esto aún no me he dado cuenta de nada. (AB)

Quisiera poder continuar, pero la verdad es que las distracciones han intentado alejarme de esta historia (perdida, nuevamente, en un delicioso, tosco, resignado... perturbador... una suerte de beso de ojos abiertos...) y los textos se han escapado extrañamente de los lugares en los que antiguamente se acomodaban (cada vez es más triste resignarse a que el todo no es esto, porque no puede serlo (aún) no puede serlo) el asunto es que ya no puedo controlarla y es ella quién decide cuándo, quién y cómo, con lo que las formas de escritura se están volviendo cuneiformes.

ESTOY, ESTUVE, ESTARÉ... INCLUSO SI NUNCA ME VUELVES A VER. (EB)

Al sistema ahora sumemos el factor monumental que llego a bailar en nuestra fiesta y al que todavía no me es posible escribir... el pobre habla monosílabos jijiji y puede acercarse al mundo sólo a través de los ojos de Antonina... aunque quizás la respuesta en esta situación es que adolece de una seria falta de carácter, que no le permite emerger con propia voz desde la neurona o la ventrícula (es un tema no resuelto) que dirije los movimientos de teclado. No es posible saberlo, en todo caso... no es posible...


Entre ellos sólo había una letra de diferencia y un abismo de incomprensiones... y antiguos fracasos... "(...) Un poquito sublime y un poquito siniestro. Como todo amor loco, ¿no?. Si al infinito uno añade más infinito, el resultado es infinito. Si uno junta lo sublime con lo siniestro, el resultado es siniestro. ¿No?." (Los Detectives Salvajes, Roberto Bolaño) sin embargo, desde el brindis inicial hasta el desfiladero, sus corazónes latieron cada vez más despacio y más lento... hasta que desaparecieron...

lunes, junio 23, 2008

+lecturas...

Pruebas de Fuego
(Pedro Aznar)

Hasta hoy
Muy bien,
he aquí lo que he visto
hasta hoy:
Cada cuerpo un bastión de "lo mío-que jamás será
lo tuyo ni lo nuestro";
miedo incontrolable: miedo ciego
a abrir la puerta y dejarnos ver
unos a otros
que estamos desnudos;
procesiones incontables
corriendo atrás del amor ideal, un fantasma que siempre se disuelve,
siempre,
al dar vuelta a la esquina;
inventos infructuosos de cualquier tenor y alcance
para convencerse de que la felicidad pueda ser alguna otra cosa
que entregarse a los demás;
reglas, dictámenes, teorías y credos inútiles
(porque no le dan cabida al alma,
bendita en su repulsión a los encierros;
porque son el Olimpo de los necios que creen en llegar
a alguna parte enviando al amor al destierro
por ser indefinible);
multitudes de hipócritas apedreando a los que muestran
sus manos vacías;
pesimistas sin ningún motivo;
optimistas sin ningún motivo;
lo-que-sea-istas subidos al carro de turno;
la desconfianza, alimentada de saber que el otro esconde en sí
fianza, alimentada de saber que el otro esconde en sí
los mismos monstruos;
el odio, nacido de no reconocer los monstruos
en nosotros mismos;
la máquina de forjar hombres a imagen y semejanza
de un dios perverso, vengativo e ignorante;
separación, separación por todas partes: esto no es aquello no es
lo otro ni lo de más allá (y el doloroso precio
de la soledad);
los muertos echando tierra estéril sobre la divina semilla
de la infancia en las escuelas;
la mirada impotente y mezquina de los padres
que se proclaman dueños de los Hijos de la Vida,
(¡la Vida!, ¡que jamás espera nada de nadie!);
los que quieren que todo quede como está
saqueando con gritos, balas o vergüenza
los dones de la juventud;
¡un océano tan vasto de dolor
cuando todo podría ser tan distinto!
He visto, también,
los que no cejan:
buscando a tientas;
aferrándose (o soltándose) al centro en las mareas cambiantes;
dejando un tenue rastro del perfume inconfundible en los vientos furiosos;
librando, cada día, la batalla más difícil, la única noble,
la de adentro;
borrando con su propia sangre los dictados negros (propios
y ajenos);
equivocándose, equivocándose y volviendo a empezar;
dudando de su fuerza, pero ofreciendo el pecho;
sabiendo que está todo por hacer, y que tendrá que ser hecho
cada vez
por cada uno;
templando su coraje en la negrura más espesa de la noche.

lunes, junio 16, 2008

(sus oídas)

Insensatez
A insensatez
que você fez,
coração mais sem cuidado
Fez chorar de dor,
o seu amor,
um amor tão delicado
Ah, porque você
foi fraco assim,
assim tão desalmado
Ah, meu coração
quem nunca amou,
não merece ser amado

Vai meu coração
ouve a razão,
usa só sinceridade
Quem semeia vento,
diz a razão,
colhe sempre tempestade
Vai, meu coração
pede perdão,
perdão apaixonado
Vai porque quem não,
pede perdão,
não é nunca perdoado

Antonio Carlos Jobim - Vinícius de Moraes





Pat Metheny & Steve Rodby solos

...qué placer...

miércoles, junio 11, 2008

más anotaciones

Papel higiénico, miércoles, 3 am
En el momento en que abrió los ojos supo que algo andaba profundamente mal… madrugadoramente mal… azul-grismente, salvajemente mal… mal… el dolor en la espalda resultaba un poco aterrador, que mierda es esto, sentía efervecer las manos y los dedos y un kilo de barro parecía aplastarle las sienes, los tendones tensos, tirantes… manos y pies agarrotados…dolor lumbar, visión nublada… dios mío que es esto… donde cresta estoy… los labios sellados... frío absoluto... silencio… ya en ese momento adivinabas lo que iba a suceder…

martes, junio 10, 2008

(sus lecturas)

Yo voy soñando caminos
(Antonio Machado)
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
- La tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".

lunes, junio 09, 2008

Anotaciones Barrianas

A continuación se adjuntan extractos de textos escritos sobre boletas, servilletas, papel blanco, cuadriculado, higiénico, cuadernos, libros de notas, anversos de fotos, reversos de libros, tapas, contratapas, paredes blancas, papel tapiz… inclúyanse además algunas versiones digitales. Antonina Barré tenía una fiebre por escribir, cada cosa, a cada momento, sus manos temblaban constantemente, a veces sus grises ojos no vivían pensando en la forma de redactar sus acontecimientos, o peor, su vida era un relato extremo e impreciso, escrito por el extraño esquizofrénico que anidaba en su interior… constantemente iba componiendo en su cabeza las historias, los momentos, las sensaciones… mientras caminaba, cuando oía blues, al trabajar… incluso al amar…
Como decía, entonces: a continuación se adjuntan extractos de textos escritos sobre boletas, servilletas, etc. (por favor léase el primer párrafo otra vez, en voz alta, tono constante y terminando con una voz más bien grave en el primer punto seguido). Prevención para los lectores: nada tiene que ver con nada, el personaje es irreconocible algunas veces,
no es broma, no es un juego (aunque lo parezca), es sólo que olvidé cómo expresar… inconstante y extraña… extraño… perdido…


Sábado 10:30 pm, reverso papel plastificado cortado en prepicado…
Cómo es-cribir la música??? No me refiero a des-cribir, si no a es-cribir… los altibajos la disonancia, atonalidad, allegro ma non troppo, piano… pianissimo… esas palabras no me sirven… cómo escribir los movimientos involuntarios del cuerpo ante las notas, como cóntar las palpitaciones ajustadas al compás, el bajo… el sonido del bajo inundando los oídos y las vertebras, retumbando en los huesos cansados de mis acompañantes… la velocidad, la furia, la luz y las imágenes… el trance… la soledad necesaria, la compañía… podría quizás semejarse a un hoyo negro al que te dejas ir a medida que tu cuerpo se ovilla hacia dentro de ti mismo, la cabeza baja hacia el cuello y se funde con el cuerpo formando un núcleo de intensidad explosiva, diluyéndose en el asiento traspasándose al suelo y arrastrándose… deslizándose por la alfombra hasta alcanzar esa luz blanca, esa pantalla sucia, el techo… expandiéndose hasta abarcarlos a todos y como un rayo traspasarse dentro de todos a través de sus ojos y sintiendo lo que cada uno siente lo que todos, todos TODOS…

Lunes, 09:30 am, alrededor de un vaso de café…
El cansancio comienza en las uñas y se acomoda en cada músculo… el cerebro parece que estuviera plastificado, lo que soy, lo que ves, lo que dices, toda pasa por un filtro de delgado caucho transparente…. encerrada en la pesadumbre... siento q me voy a desmayar… quién soy, qué hago aquí… ab??. Respirar. No voy a ningún lado…
…estoy demasiado cerca de lo que siento…
… rodeada de demasiada gente…
...le he mirado a los ojos y no he visto nada en ellos...

lunes, junio 02, 2008

Pese a todo pronóstico, intención, análisis... pese a todo... Ernesto, el Gigante, Bolaño se amalgamo a la vida de Teresa como el musgo a la piedra... terrible... nada te resulta... el gigante con su voluminosa actitud se instaló cómodamente en cada uno de los rincones de la vida de Teresa, en su casa, en su correo, en su mente... my godness... Antonina Barré, por primera vez en su vida, se sentía confundida... atolondrada... estaba, en actitud, pero no era ella quien tomaba las decisiones... y cada vez que intentaba escaparse el gigante interponia sus manos de gigante alrededor de su cintura, en sus mejillas, su inmensa boca en la suya y en todas partes... atrapada por un gigante... no podia evitar cierta emoción, melancolía de princesa cautiva jaja, vivía inventando historias de asesinatos de gigantes con los finales más retorcidos posibles (que luego susurraba a Ernesto mientras descansaba la cara en su pecho) al mismo tiempo se odiaba a si misma y por sobre todo detestaba al gigante inmenso avasallador que se iba abriendo paso como una daga hacia su corazón...



entonces,




pasó algo muy, muy extraño...




el gigante de un día para otro comenzó a empequeñecerse... sí, increiblemente... primero se redujeron sus manos y pies, el pobre se golpeó muy fuerte un par de veces, fue entonces que comenzó a sospechar que algo pasaba... luego se achicaron sus orejas y dejó de oir la voz de Antonina en las mañanas... con esa audición dejó de entender algunas cosas y su cerebro se redujo aún más en su cabeza (gigante hidrocefálico jijij) dejó de responder a los estímulos, y de a poco su voz comenzó a hacerse cada vez más grave, más profunda... su cuerpo finalmente comenzó a descender desde la cumbre en la que estaba hacia la tierra que se impregnaba en sus ojos y le nublaba la vista...
El gigante dejó de existir...
Antonina lo aniquilo y Teresa disfrutó cada momento...
El ex-gigante, entonces indefenso, pasó a formar parte del paisaje, y ella descubrió que esta experiencia le ayudaría a retomar aquella cruzada iniciada un tiempo antes, olvidada por los engaños de su corazón aún inexperto en las lides, en la lucha... ignorante de dolor, enfermo de represión, perdido, vacío...
-ESO QUE QUIERES, TERESA, NUNCA LO VAS A OBTENER.-