Volví anoche a casa y todo estaba tal cuál lo había dejado: la loza sucia todavía sucia, la cama sin sábanas, la ropa en el colgador de la pieza, el papel sobre la radio en punto de equilibrio... antes de darle un poco de vida a ese hogar, me detuve a descansar porque el vaivén igual me acompaña a ratos... me acordé de mi visita al normandie jajaja se me había olvidado con tanta discusión feminista, en fin, aquí va:
Resulta que M. trabaja en el cine, y ya que nos juntábamos a almorzar para intercambiar historias de terror recientes, decidí ir a buscarla porque ese barrio me encanta sobre todo a la luz a del mediodía. Cuando entré al cine esperé un ratito con el frío del hall de entrada y luego llegó M. y dijo ¿Quieres entrar?, salté casi de aceptación jajaja de verdad no venía pensando más que en días grises, así que empecé a llenarme de esa alegria chiquitita que producen las novedades inesperadas. Entramos por las butacas (estababan limpiando una increíble cantidad de basura pues había habido función de teatro en la mañana) de paso vislumbré al menos cinco ocasiones en las que había ido a ver cinco peliculas distintas con personas diferentes... y luego empezó la pequeña emoción, subimos por una escalerita al escenario y de pronto estábamos detrás de la pantalla mirando una multitud de películas amontonadas sin aparente orden, estaban en sus cajas redondas de metal y eran como varias torres dispuestas sin sentido, mucho más altas que mi altura, llenas de polvo... M. iba diciendo aquí deben haber como 7 peliculas de Bergman, encuentras cosas que ni te imaginas... siguió avanzando y yo me quedé un rato pegada mirando algo que no sabía muy bien qué era... me acerque a una de las cajas redondas y la abrí, estaba vacía. M. dijo que a veces cuando tienen muchas copias las destruyen al tiempo, me pareció lamentable. Continuamos por el lado izquierdo, subimos una escalera ínfima y llegamos a la oficina de M. (que en realidad es la oficina de F. donde M. tiene un escritorio pequeñíto). Era una habitación sin ventanas que daba esa sensación de estar en el cine todo el rato, de techo bajo pero amplia. me pregunté cómo sería estar ahí mientras en la sala rodaba una película. Luego de cruzar la puerta me encontré con una biblioteca muy ordenada y prolija que tenía sólo libros de cine y algunas revistas. Contra los libreros había dos sillones rojos (como de butaca) y una mesa central más dos escritorios. Saludé a F. pero me quedé mirando los libros, me acerqué, se me produjo esa especie de hipnosis que siempre me producen las bibliotecas, Cine para leer, Fellini, Bergman, no retuve casi nada más, M. tenía hambre y yo seguía un poco mareada. Nos despedimos de F. y retrocedimos nuestros pasos, esta vez salimos por el costado... mientras caminábamos hacia el Paseo Bulnes, iba con la sensación de haber resuelto una especie de enigma... aunque no se de a dónde saco estos enigmas jajaja... de todas formas, ese cine tiene algunos significados, me imagino, en la vida de muchas personas... para mi por ejemplo, ahora que lo pienso, significa el comienzo de dos grandes historias: con B. estuvimos intentando infructuosamente quedar sentados juntos cuando estábamos en el máximo pre-algo y fuimos a ver The Wall con los amigos de la U... obviamente quedamos en los puntos más alejados el uno del otro jajaja luego nos reímos mucho de ese ansioso desencuentro... a todo esto esa es la única vez que he visto the wall... bueno, años después, con S. comenzamos a salir los dos sólos pues me invitó a acompañarlo a ver algunos episodios de El decálogo, de Kieslowsky, que estaban dando en el Normandie todos los jueves... íbamos en horario de noche después de estudiar todo el día, creo que vi como 4 o 5 episodios, nunca he olvidado uno de unos hermanos, unas estampillas y mucho dinero, que daban vueltas al mismo tiempo que nuestras manos se descubrían de esa manera tan especial, tan sorpresiva, tan natural... cuando todo mejore creo que voy a ir al Normandie a ver una de esas peliculas difíciles, para poder darme vueltas una y otra vez en los posibles significados, los cuadros, los personajes... quién sabe si tb. me falta algo de eso... quién sabe...
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