miércoles, abril 16, 2008

guitarra negra

Ultimamente,
Al llegar,
Luego de deshacerse de los restos del día y dejarlos confinados en la habitación principal,
Se sienta en el sillón, negro,
Recostada cierra los ojos, negros,
Disfruta el silencio y, si tiene suerte, puede sentir las células de la cabeza balancearse en la oscuridad...
Luego observa un rato el mar oscuro de fuera, casi negro,
Y finalmente abre la página del libro negro, en la parte en que el azar le indique que debe detenerse.

(...) una mujer transportada es un misterio
donde rozan sus pies dialogan flores
y aparecen sangres.


...lee sólo esa frase y se detiene a recordar... lo encontró después del fin del mundo, supo que estuvo paseando por el puerto y que otras manos intentaron arrebatárselo... pero ya volvió a casa y nunca más va a irse... recuerda que no hace mucho tiempo intentó leerlo y no pudo (parece que algunas cosas sólo pueden ser percibidas sobre un fondo negro) lo curioso es que, en esos días después del fin de los tiempos, encontró tb. la dedicatoria, y la destrozó en mil pedazos sin leerla (como si nunca hubiera existido, como si otro nunca hubiera entendido que incluso años después recordaría esas palabras)
Siempre lee en voz alta... siente que de otra manera no podría llegar al fondo del poema ...esta noche descubriste un nuevo significado para la palabra soledad...
...cierra el libro y se acaba la oscuridad... se levanta y se dirige a recuperar los restos del día para ordenarlos, la habitación al iluminarse le enceguese unos segundos... cierra la puerta y tras ella la oscuridad vuelve a acomodarse en cada uno de sus rincones, las páginas del libro se agitan despació y en un suave movimiento se dejan caer al espacio vacío entre la pared y la nada ...le acomodan estos lugares... siempre quiere desaparecer...
... y en el ambiente aún resuena una voz... recitando... despacito...

el músico
.
acongojado llora
con sus débiles dedos
la furia y el odio
y el lodo
que fue su origen


las cuerdas de su instrumento
como míseros revólveres
o quizá tendones de un dios ebrio
cantan
y es sólo penumbras
el despertar de su hora tardía
y es sólo tiniebla
el entornar pequeño de sus ojos
el músico está allí
donde el dolor no puede confundirse
con los ecos del demonio


el músico es por fin
la tenebrosa ansiedad
de no volverse loco por el tiempo
la vida que no recuerda nada
el antiguo reloj en el que cayeron las lluvias
su soplido fresco rechinar del abismo cae
y su cuerpo de quimera y cárceles
va ensordeciéndose del cielo
y quejándose de la soledad
que pudo por lo menos haber sido incomprensible


y así se materializan
los pensamientos del músico
como cruces que se encuentran
acostadas en el vientre
y locas las guirnaldas del verano
entreabren su pudor
y se escucha el sonido


Luis Alberto Spinetta
Guitarra Negra, 1977

4 comentarios:

Diego Divagando dijo...

Qué sorpresa que conozcas ese libro. Yo lo bajé hace años de internet y me pasó algo similar. No es fácil leerlo. Es algo críptico. Me costó, pero es muy interesante. Para mí era como algo místico... era Spinetta escribiendo poesía, eran palabras que van más allá que una letra de canción, era una publicación del año en que nací. No sé por qué, pero eso me da un significado especial siempre. Quizás es una tontera, pero qué va, me pasa.

Marisol dijo...

mira quizás lo freak es que lo tengo hace 4 años y hasta hace poco no era capaz de leer más de dos versos... ahora aunque quizás no lo entienda mucho, cada vez descubro algo nuevo... como q hay q leerlo con el heart en vez de con la cabeza, leerlo con el lado triste, solitario y final (así tanguero) ...oye y nada de tontera, me parece que en la vida hay sutilezas que sólo uno mismo puede comprender...

Fontana dijo...

Se me ocurre que Spinetta hace referencia a otra Guitarra Negra, el poema de Zitarrosa.
Triste, solitario y final, claro es el título de un libro de Osvaldo Soriano y también de un poema de Jorge Teillier. Ambos se inspiraron en el final de un libro de Raymond Chandler. Hoy me levanté erudito,que le vamos a hacer. Lo malo es que no me pasa muy seguido.

Marisol dijo...

...en mi autoreferencia pensaba que todos los títulos de Soriano eran sacados de algún tango... como Una sombra ya pronto serás o No habrá mas penas ni olvido... en todo caso si la frase en comento no está ya en un tango, creo que debería, no?? ...el resto de la erudición te la agradezco (ojalá se repita más seguido).