Quizás fuera la hora, el silencio... el atardecer, o la uña de luna teñida de amarillo... la cosa es que dejó un rato los libros y salió a ahumar un rato los pulmones... desde tan arriba no se veía a nadie en la calle, ningún hogar al frente, silencio, oscuridad y luces titilando, siempre luces parpadeando, inconstantes cada una con su ritmo rápido, como latidos de perro jajaj o de gato... Él la observa de costado siempre, de costado pero con la mirada al frente, los ojos abiertísimos casi sin parpadear (nunca entiendo lo que dices) comienza a tararear una canción melancólica, mueve la ropa, se balancea de un lado a otro en ese espacio tan pequeño, exhala una sustancia (que parece blanca en la penumbra) suspira a ratos y ahora él cree saber que es cuando anda perdida en su cabeza con historias de luces que parpadean y recuerdos inventados alguna noche amarga, ...él sabe que no se dá cuenta, ni siquiera nota, que otro junto a ella le mira todos los días, de costado pero de frente, le ve ir y venir, le oye suspirar, cantar (cantas mucho), le susurra pensamientos y la espera cada noche con los ojos muy abiertos...
Acabado el cigarro, las manos en la cara, una sacudida, un aplauso, una decisión: continuar cuando se acabe la canción. Maldita canción que no la deja en paz últimamente, ha llegado a pensar que en su vida la banda sonora es controlada por un extraño esquizofrénico, le hace adicta a sonidos y palabras que la envuelven en un torbellino que haga lo que haga, esté donde esté o con quién esté la persigue, acorrala, ahoga hasta que se deja llevar... y es atroz, basta un recuerdo, una lectura, una calle, una palabra, un aroma, a veces el silencio mismo trae la próxima canción y comienza la dulce agonía de disfrutarla infinitamente...
La ve alejarse a su guarida como cada noche, pero hoy, antes de desaparecer, se da rápidamente vuelta y él sabe que se ha quedado quieta, mirándolo... (ya no escucho la canción que tarareabas) la ve retroceder a paso lento, cerrar la puerta de vidrio con dos vueltas de llave y desde adentro, le parece como si le hubiera guiñado el ojo... y ve sus labios modular algún sonido...
(nunca entiendo lo que dices)
2 comentarios:
Me gustan estos escritos. Son buenos. Son parte de algo mayor que existe o los vas hciendo y quizás formando una gran historia?
Un abrazo.
Diego
mmmmmm es como cuando tocas el piano, posas los dedos en el teclado, cierras los ojos y cuando los abres ahí está... lo de la gran historia quizás en parte es verdad, el asunto es q el extraño narrador omnipresente nunca sabe antes lo que va a pasar después...
muchas gracias por visitarme. Dos abrazos.
Sol
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