martes, septiembre 16, 2008

la niña

Qué habrá imaginado esta niña, qué danzas cantó en los umbrales, qué oculta bajo de su falda... qué esconde su sombra en la puerta...
Quién le hizo ese traje, sabía... quién toma la foto, no importa...

Ya va más de medio siglo.

Conozco su piel por dentro... sus ojos verdearon mi noches sin sueño.

Qué habrá imaginado esta niña... quién sabe si le gustaría bailar conmigo una pieza, bañarse en la fuente del parque, jugar con una gillete en la boca jajajaj
...se habrá imaginado alguna vez esta niña que su abrazo iba a ser tan grande como el universo...

lunes, septiembre 08, 2008

I am sorry

El sábado estaba imbuida en la lectura de mi novela de micro, de baño, de sala de espera, de sillón del living cuando de improviso me desayuné (más bien cené si hablámos en tiempo real, pero lo importante es el efecto inesperado de la expresión) con que al protagonista que curiosamente tiene 28 años, le diagnosticaron un tumor cerebral e iba a morir en cualquier momento pese a que no llevaba ni un tercio del libro y a que al tipo realmente la vida no le había tratado muy bien, aunque se lo tomaba con bastante humor (ya avancé más en el libro y a cambio del tumor, tiene un contrato con un editor que parece es el hijo malo de dios... con lo que ya no se está muriendo pero lo está pasando casi peor). No supe porqué, pero cerré el libro y guardé un minuto de silencio. Pensé, mirando con nostalgia y algo de culpa al velador, que quizás era mejor volver a mi libro de cabecera y olvidarme de estas distracciones tan poco satisfactorias para estos días, siendo precisamente estos los días. Después de eso decidí levantarme y ordenar el entorno para esperar la llegada de M. y F., sin embargo la Isabella de mi conciencia comenzó a taladrarme con preguntas absurdas del tipo qué tal si te pasara a ti lo mismo, pfffff absurdo... si los mareos y la visión nublada... imposible pues son autoinducidos todas las mañanas después del desayuno y en las noches antes de dormir, igual porqué no jugar a ponerse en el lugar por que es pura ficción y además que lataaaaa que te cuesta siquiera pensar qué harías si, ponerte en el lugar, acaso habrían algunas cosas que te gustaría decir a cierta gente antes de... sucumbí, pues me di cuenta que era eso precisamente lo que me dejó pensando en primer lugar... acto seguido dejé la loza a medio lavar, tomé un lápiz del tarro y en el libro de notas del Duomo marque del 1 al 10 (salud por el autoconocimiento jeje) y comencé a escribir las cosas que no podría dejar de hacer, palabras que no podría dejar de decir, cartas que no podría dejar sin escribir...

...lo impresionante del proceso es que no llegué a completar los 10 números... la verdad no pasé del número 1º... y no fue sólo porque se me acabó el lápiz y tuve que sacar otro, ni porque llamaron por teléfono y me distraje unos minutos, ni porque casi salte 11 metros cuando tocaron el timbre ...pues ya llevaba bastante rato mirando las únicas dos palabras de la primera línea que alcancé a escribir... algunas horas más tarde cuando volví a mi estado natural, retomé la hoja, la observé detenidamente unos segundos y la rompí en 4 partes para dejarla descansando en el basurero de la cocina. Me senté un rato en el sillón y decidí darle otra oportunidad al joven escritor de la novela... creo que me quedé dormida mirando las luces de la noche desvanecerse en el día.
Esa frase ya la dije en voz baja y alta muchas veces.
He decidido no volver a pronunciarla nunca, nunca más.

viernes, septiembre 05, 2008

am

(en ese momento en que lo único que separa la realidad de la inconciencia es un parpadeo apresurado, siento que emerjo de las tinieblas y la más minima luz ciega mis pasos... antes de abrir los ojos, cada mañana, me detengo un instante que parece, siempre, eterno... retardo el momento, sostengo la sensación de una manera semi-inconciente, respiro profundo... luego inevitablemente...
cada día...
abro los ojos.)
...parece que de verdad perdí la llave de la cómoda...

lunes, septiembre 01, 2008

volar... soñar... volar...

...te puedo mirar de frente y acariciar tu rostro...
...me apoyo en tu hombro y observo tranquilamente tu cuello y esa manzana que se mueve de arriba hacia abajo de una manera tan poco sutil...
me gusta hablarte hasta tarde, incluso cuando dejas de escucharme...

...


me gusta pelear contigo...


pero me gusta mucho más hacerte reir
jajajijijejejaja


...desde la primera vez que te vi a los ojos y observé tu melancolía (esa pequeña flama escondida entre tu iris y tu pupila)
desde que observaste mi rostro un poco ajado por las circunstancias y algo nublado de efervescente tristeza...
(algo me pasa por sobre las thirty thousand miles up the sea level que una campanita en mi cabeza no deja de tanglear... quien sabe qué va a suceder cuando en algunos días más, cruce el charco grande y pase más de lo razonable imaginando que todo va a terminar, que estamos sólo en tránsito, que la belleza inaccesible tras la ínfima ventana ovalada no existe ni ha existido nunca en realidad)

lunes, agosto 18, 2008

Galindo

(Crear. Qué significa crear. Sentarse a mirar una pantalla que reproduce una falsa hoja en blanco y presionar unas teclas que extrañamente reflejan lo que una mente vió, escucha, cree... observo el cable que conecta mi tecleo con la falsa hoja en blanco... mis conexiones nerviosas serán tb como ese cable... negro... en fin... Crear. Cué significa crear. Acaso será un efecto mariposa, una concatenación de sonidos, leitmotiv desglosado en baremos de personalidades múltiples, quizás en mi caso sea más simple, crear no se crea nada, hay una especie de bolsa de viejo de donde es posible sacar algunas letras, algunas historias... amplia memoria ram para eventos desagradables y otros agradables... los agradables son difíciles de describir, son demasiado contingentes y pierden fuerza expresiva (algo así como el paraíso de Dante) sin embargo los desagradables, los inocuos, los momentum, los espacios... esos permanecen de una manera un poco más pareja, precisa, consistente)

La noche de antes de ayer (que para estos efectos es la de pasado mañana) nos mirábamos a los ojos mientras oíamos los beach boys (personalmente lo disfrutaba, no así algunos de mis acompañantes) y envidiábamos la infinita cantidad de comida que ordenaban los vecinos mientras intentábamos autoconvencernos de que las empanaditas de queso del porte de una nuez nos había satisfecho absolutamente... Entre la envidia, la música disco previa, el autocontrol, el apoyo, los movimientos y los recuentos, hubo un momento de absoluto silencio en el que me sentí, sin previo aviso, muy feliz. Fue en ese instante en que el asombro me hizo distraerme de la conversación grupal, y corri la vista hacia la mesa del lado, donde estaban esas tres mujeres adultas (bastante adultas la verdad) con sus parkas columbia de colores fuertes, la piel blanca como desteñida y los ojos azul claro, verde agua, miel... la que estaba frente a mi se cruzó con mi mirada y me sonrió con esa especie de sonrisa cortés que cuando uno anda de viaje le da por regalar a todo el mundo, como diciendo si, estoy de vacaciones y tu no, estoy feliz y me gusta tu país, acaso eso te parece algo imposible... le devolví la sonrisa en un gesto de bienvenida, disfrute que este Santiago es largo y angosto y cabemos mujeres de todas las tallas, espero que alguno de sus momentos se transforme en imborrable e intenso... su sonrisa es muy agradable, justo ahí la K. empezó a cantar una canción de modern talking (increíble pero cierto) y TUVE que darme vuelta para indagar porqué la conversación estaba llegando a esos niveles jajajjajajajajajajajajajajajajja terminé sumandome a las risas y bailes grupales, y cuando volví a mirar para el lado sólo habían copas sucias, platos usados, un cenicero limpiecito y tres sillas vacías... son cosas que pasan todos los días, pero podrían no pasar nunca y no habría ninguna diferencia... ninguna diferencia??

viernes, agosto 08, 2008

Normandie

Volví anoche a casa y todo estaba tal cuál lo había dejado: la loza sucia todavía sucia, la cama sin sábanas, la ropa en el colgador de la pieza, el papel sobre la radio en punto de equilibrio... antes de darle un poco de vida a ese hogar, me detuve a descansar porque el vaivén igual me acompaña a ratos... me acordé de mi visita al normandie jajaja se me había olvidado con tanta discusión feminista, en fin, aquí va:
Resulta que M. trabaja en el cine, y ya que nos juntábamos a almorzar para intercambiar historias de terror recientes, decidí ir a buscarla porque ese barrio me encanta sobre todo a la luz a del mediodía. Cuando entré al cine esperé un ratito con el frío del hall de entrada y luego llegó M. y dijo ¿Quieres entrar?, salté casi de aceptación jajaja de verdad no venía pensando más que en días grises, así que empecé a llenarme de esa alegria chiquitita que producen las novedades inesperadas. Entramos por las butacas (estababan limpiando una increíble cantidad de basura pues había habido función de teatro en la mañana) de paso vislumbré al menos cinco ocasiones en las que había ido a ver cinco peliculas distintas con personas diferentes... y luego empezó la pequeña emoción, subimos por una escalerita al escenario y de pronto estábamos detrás de la pantalla mirando una multitud de películas amontonadas sin aparente orden, estaban en sus cajas redondas de metal y eran como varias torres dispuestas sin sentido, mucho más altas que mi altura, llenas de polvo... M. iba diciendo aquí deben haber como 7 peliculas de Bergman, encuentras cosas que ni te imaginas... siguió avanzando y yo me quedé un rato pegada mirando algo que no sabía muy bien qué era... me acerque a una de las cajas redondas y la abrí, estaba vacía. M. dijo que a veces cuando tienen muchas copias las destruyen al tiempo, me pareció lamentable. Continuamos por el lado izquierdo, subimos una escalera ínfima y llegamos a la oficina de M. (que en realidad es la oficina de F. donde M. tiene un escritorio pequeñíto). Era una habitación sin ventanas que daba esa sensación de estar en el cine todo el rato, de techo bajo pero amplia. me pregunté cómo sería estar ahí mientras en la sala rodaba una película. Luego de cruzar la puerta me encontré con una biblioteca muy ordenada y prolija que tenía sólo libros de cine y algunas revistas. Contra los libreros había dos sillones rojos (como de butaca) y una mesa central más dos escritorios. Saludé a F. pero me quedé mirando los libros, me acerqué, se me produjo esa especie de hipnosis que siempre me producen las bibliotecas, Cine para leer, Fellini, Bergman, no retuve casi nada más, M. tenía hambre y yo seguía un poco mareada. Nos despedimos de F. y retrocedimos nuestros pasos, esta vez salimos por el costado... mientras caminábamos hacia el Paseo Bulnes, iba con la sensación de haber resuelto una especie de enigma... aunque no se de a dónde saco estos enigmas jajaja... de todas formas, ese cine tiene algunos significados, me imagino, en la vida de muchas personas... para mi por ejemplo, ahora que lo pienso, significa el comienzo de dos grandes historias: con B. estuvimos intentando infructuosamente quedar sentados juntos cuando estábamos en el máximo pre-algo y fuimos a ver The Wall con los amigos de la U... obviamente quedamos en los puntos más alejados el uno del otro jajaja luego nos reímos mucho de ese ansioso desencuentro... a todo esto esa es la única vez que he visto the wall... bueno, años después, con S. comenzamos a salir los dos sólos pues me invitó a acompañarlo a ver algunos episodios de El decálogo, de Kieslowsky, que estaban dando en el Normandie todos los jueves... íbamos en horario de noche después de estudiar todo el día, creo que vi como 4 o 5 episodios, nunca he olvidado uno de unos hermanos, unas estampillas y mucho dinero, que daban vueltas al mismo tiempo que nuestras manos se descubrían de esa manera tan especial, tan sorpresiva, tan natural... cuando todo mejore creo que voy a ir al Normandie a ver una de esas peliculas difíciles, para poder darme vueltas una y otra vez en los posibles significados, los cuadros, los personajes... quién sabe si tb. me falta algo de eso... quién sabe...

lunes, agosto 04, 2008

la radio a pilas

(en este estado un tanto febril, y un tanto alienado, donde las cosas físicas a veces dan vueltas (aún no me acostumbro a esta sensación) y cada acción consecutiva de la vida parece mucho menos real de lo que es... luego de haber recordado, oído y leído tantas cosas abismantes y terribles atribuibles sólo a mi.
Me toca escribir a mi.)
Anoche antes de desvanecerme en el corredor de orfeo me pasó algo un poco freak y un poco divertido... estaba en el regazo de mi querido viejo, y no se de dónde sacó una radio a pilas del año uno y comenzó a intentar sintonizar una radio en onda corta, de esas clandestinas, de esas que yo pensaba que ya no habían. Mientras se daba vueltas en el dial y me iba molestando cada vez más el ruidito incesante ese de cuando no hay onda (como un prrrrrprprpprpprprp... asi con altibajos de pronto PRPAPRPaprppaPRPRPAPpappprpwp... en fin) el asunto es que estábamos en eso y mi mamá va y grita desde el baño: "Te acordai cuando en dictadura nos juntábamos a escuchar la radio Moscú??? mi padre asiente casi imperceptiblemente, no lo veo pero siento su gesto, tengo mi cabeza apoyada en su pecho con los ojos cerrados y escucho el prprPPRPRrprpprprpPRPRPRPrpppp y él concentrado tratando de ubicar alguna voz o algún recuerdo... mi mamá continúa... ¿te acordai que buscábamos un lugar donde nadie nos pudiera oir??? y que a veces lográbamos sintonizar??? se escuchaba a Volodia... era importante... entonces comienzo a imaginar... y como esas peliculas que miran en movimiento, me traslado, me veo durmiendo en el pecho de mi viejo, subo y veo el patio, mis perras, los árboles de la reina, las calles, la oscuridad la noche... me doy un par de vueltas y comienzo a acercarme a la velocidad de la luz a un departamento en la villa frei, a una pareja de jóvenes, sentada en el suelo en una esquina de una pequeña habitación, unas tazas de té en la mesa de mantel a cuadros... una cuna de mantas rosadas en la pieza, atrás... ambos tienen las cabezas juntas, los brazos entrelazados y la espalda en la pared... y en el ambiente se escucha bajito una voz grave de hombre, que sale como a empujones de una radio a pilas pequeñísima pero que transporta tanta esperanza... esperanza... de pronto mi recreación se ve bruscamente interrumpida por la voz grave de un cubano relatando la ilegalidad de la detención de unas personas en Santiago de Cuba, de la libertad de prensa y de la ilegitimidad de... bah es una radio gusana... jajajajjaa... jajajja nos reímos los tres... mi padre decide apagar la radio y echarme de la pieza. Me voy, hace mucho frío... el mareo ha ido cediendo y tengo mucho sueño... la opresión en el pecho disminuye por las noches... igual mañana todo puede ser diferente, mañana puede empezar todo de nuevo.

viernes, agosto 01, 2008

once upon a winter time...





... me pregunto en que iré a terminar...

lunes, julio 28, 2008

so what...

Ahora que AB decidió que ya no existe el asunto se está poniendo un tanto engorroso... dejó de recordar intensamente y su mirada gris se intenta opacar... no sabe muy bien qué hacer y qué no... el otro día mencionó algo de un vestido rojo y un farol... unas manos... un gigante... dijo que la última noche de su vida bebió liquidos rojos, bailó entre los brazos de un ser inmenso, y caminó de vuelta a casa, como siempre, tranquila y libre, como siempre, con una pizca especial de frío y vaho, pero firme y sola... de madrugada... como siempre... luego se tendió entre las cubiertas rosadas, negras, naranjas (de los libros brillantes, sensibles, adictos) esparcidas sobre el sillón negro y cerró los ojos... y decidió quedarse allí por los siglos de los siglos, observando la tierra moverse, los días seguir adelante, desdibujando el contorno de una silueta inexacta, inconclusa... cansada... agotada...
Entonces yo dejé de escuchar,
Extraño profundamente sus latidos
No quiero querer entender,
(el compás acelerado de su ritmo vital)
Odio a esa mujer,
La música de sus movimientos... el gris de sus ojos...
Detesto a Antonina Barre

domingo, julio 20, 2008

10.000 kms



sobre el nivel del mar...

Haberse alejado tanto del subsuelo ha causado estragos en el corazón y la mente de Antonina Barré. Recorrer con la mirada esas cumbres, sumergirse en el oscuro mar inmenso, atravesar las nubes espesas y blancas... Antonina Barré ha comenzado a soñar cosas hermosas... el gigante se ha reído de ella sin parar así que Antonina decidió encerrarlo en el cajón de la cómoda nueva (muerte por falta de O2 jaja) para poder ordenar sus pensamientos... qué pasó allá arriba... qué... Notó que algo cambió la noche anterior, pues pese a repetirse los lugares, las personas, los sonidos, los colores, de repente entre el arte, el frenético baile, la conversación múltiple, la tristeza del joven francés, el vino chileno al amanecer y santiago en brumas congeladas ...en un instante se detuvo... el tiempo... fue a la madrugada en la extraña casa de paredes verdes, mientras los ojos azules relataban cómo su corazón había sido pisoteado recientemente... Antonina no quería escuchar, sin embargo en vez de levantarse, reirse y dejar la tristeza esparcida en los sillones amarillos, se quedó sentada y muda, enfocada en los ojos azules... esperó durante un rato... luego se perdió en un breve pero profundo abrazo ... y sin ni una palabra de por medio finalmente se marchó... mientras se alejaba con firmeza del llanto y de las súplicas, el frío le hizo recordar un instante en el retrovisor... y al llegar a casa al borde de la hipotermia, buscó el poema de Bukowsky que antaño Teresa solía leer a coro durante el amor... nos gusta ducharnos después... sonrió... antes de dormir, en la pared bajo la ventana, escribió: Im verachte das leben, hoy he visto a un extraño llorar por una mujer, puse sus manos entre las mías y le miré detenidamente a los ojos... creo que finalmente he dejado de existir...
(La ducha, Charles Bukowsky.
Nos gusta ducharnos después
(a mí me gusta el agua más caliente que a ella)
y su rostro siempre es suave y tranquilo
y ella me lava primero
me extiende el jabón por los huevos
los levanta
los aprieta,
luego me lava la polla:
"¡oye, esto sigue duro!"
luego me lava el vello de ahí abajo,
la tripa, la espalda, el cuello, las piernas,
yo sonrío, sonrío, sonrío,
y después la lavo yo a ella...
primero el coño,
me pongo detrás, mi polla en sus nalgas
suavemente enjabono los pelos del coño,
lavo ahí con un movimiento suave
tal vez me detenga más de lo necesario,
luego las piernas por detrás, el culo,
la espalda, el cuello, la hago girar, la beso,
enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello,
las piernas por delante, los tobillos, los pies,
y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte...
otro beso, y ella sale primero,
se seca, a veces canta mientras yo sigo allí
pongo el agua más caliente
disfrutando los buenos momentos del milagro amoroso
luego salgo...
normalmente es por la tarde y todo está tranquilo
y mientras nos vestimos hablamos sobre qué otra cosa
podríamos hacer,
pero el estar juntos lo resuelve casi todo,
en realidad, lo resuelve todo
porque mientras esas cosas están resueltas
en la historia de un hombre y
una mujer, es diferente para cada uno
mejor y peor para cada uno...
para mí, es tan espléndido como para recordarlo
después de la marcha de los ejércitos
y de los caballos que pasan por las calles fuera
depués de los recuerdos del dolor y el fracaso
y la desdicha:
Linda, tú me has traído esto
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños
en lugar de en vida,
amén.)

miércoles, julio 02, 2008

Martes, 18:59 pm, hoja en blanco (y turbinas en los oídos). Trato de describir la imágen del amanecer en el puerto y la pesadez de mi cerebro no me permite hilar las ideas... recuerdo ese azul trasnochado que de a poco se aclara, las luces en los barcos, la bahía, el viento frío y esa luna transparente con la orilla remarcada en amarillo... recuerdo tu abrazo y mi frialdad ha llovido con demasiado viento entre nosotros... algunas horas mas tarde me observo sobrevolando un techo de nubes espesas, blancas, el sol molesta a la vista pero es tan hermoso... la sombra de las alas se refleja en esa densa blancura y siento escalofríos mientras percibo que decidimos sumergirnos en ese mar nublado, frío... no hay visibilidad... por un momento, luego... acá abajo está tan gris que casi duele recordar la luz... finalmente, luego de algunos abrazos, compotas, instrucciones, dulces y papeles... de esperar sentada... de descubrir cydonia... estoy aquí arriba otra vez...en penumbras y una luz blanca guía la punta de mi lápiz prestado jajaj creo tener atrofiado los músculos de algunas partes y pienso correr en busca de alguna cosa, en algún momento, por algún rato... ya no quiero esperar... en cuanto vuelva a descender te voy a ir a buscar...

...para quien no sabe amar... vive esperando a alguien que quepa en sus sueños...
Blues de la Piedad (P.A.)

martes, junio 24, 2008

A.E.B.S.y A.T.B.S

Las luces titilantes ya no son las mismas de antes, él no ha aparecido a observarme de lado y de frente... sin embargo...el espacio y la música, el silencio y el humo...

Creí haber perdido el color de los ojos (el gris inunda los espacios en silencio...luego se acaban los recuerdos... entonces pierdes la vista junto con el color) aunque sobre esto aún no me he dado cuenta de nada. (AB)

Quisiera poder continuar, pero la verdad es que las distracciones han intentado alejarme de esta historia (perdida, nuevamente, en un delicioso, tosco, resignado... perturbador... una suerte de beso de ojos abiertos...) y los textos se han escapado extrañamente de los lugares en los que antiguamente se acomodaban (cada vez es más triste resignarse a que el todo no es esto, porque no puede serlo (aún) no puede serlo) el asunto es que ya no puedo controlarla y es ella quién decide cuándo, quién y cómo, con lo que las formas de escritura se están volviendo cuneiformes.

ESTOY, ESTUVE, ESTARÉ... INCLUSO SI NUNCA ME VUELVES A VER. (EB)

Al sistema ahora sumemos el factor monumental que llego a bailar en nuestra fiesta y al que todavía no me es posible escribir... el pobre habla monosílabos jijiji y puede acercarse al mundo sólo a través de los ojos de Antonina... aunque quizás la respuesta en esta situación es que adolece de una seria falta de carácter, que no le permite emerger con propia voz desde la neurona o la ventrícula (es un tema no resuelto) que dirije los movimientos de teclado. No es posible saberlo, en todo caso... no es posible...


Entre ellos sólo había una letra de diferencia y un abismo de incomprensiones... y antiguos fracasos... "(...) Un poquito sublime y un poquito siniestro. Como todo amor loco, ¿no?. Si al infinito uno añade más infinito, el resultado es infinito. Si uno junta lo sublime con lo siniestro, el resultado es siniestro. ¿No?." (Los Detectives Salvajes, Roberto Bolaño) sin embargo, desde el brindis inicial hasta el desfiladero, sus corazónes latieron cada vez más despacio y más lento... hasta que desaparecieron...

lunes, junio 23, 2008

+lecturas...

Pruebas de Fuego
(Pedro Aznar)

Hasta hoy
Muy bien,
he aquí lo que he visto
hasta hoy:
Cada cuerpo un bastión de "lo mío-que jamás será
lo tuyo ni lo nuestro";
miedo incontrolable: miedo ciego
a abrir la puerta y dejarnos ver
unos a otros
que estamos desnudos;
procesiones incontables
corriendo atrás del amor ideal, un fantasma que siempre se disuelve,
siempre,
al dar vuelta a la esquina;
inventos infructuosos de cualquier tenor y alcance
para convencerse de que la felicidad pueda ser alguna otra cosa
que entregarse a los demás;
reglas, dictámenes, teorías y credos inútiles
(porque no le dan cabida al alma,
bendita en su repulsión a los encierros;
porque son el Olimpo de los necios que creen en llegar
a alguna parte enviando al amor al destierro
por ser indefinible);
multitudes de hipócritas apedreando a los que muestran
sus manos vacías;
pesimistas sin ningún motivo;
optimistas sin ningún motivo;
lo-que-sea-istas subidos al carro de turno;
la desconfianza, alimentada de saber que el otro esconde en sí
fianza, alimentada de saber que el otro esconde en sí
los mismos monstruos;
el odio, nacido de no reconocer los monstruos
en nosotros mismos;
la máquina de forjar hombres a imagen y semejanza
de un dios perverso, vengativo e ignorante;
separación, separación por todas partes: esto no es aquello no es
lo otro ni lo de más allá (y el doloroso precio
de la soledad);
los muertos echando tierra estéril sobre la divina semilla
de la infancia en las escuelas;
la mirada impotente y mezquina de los padres
que se proclaman dueños de los Hijos de la Vida,
(¡la Vida!, ¡que jamás espera nada de nadie!);
los que quieren que todo quede como está
saqueando con gritos, balas o vergüenza
los dones de la juventud;
¡un océano tan vasto de dolor
cuando todo podría ser tan distinto!
He visto, también,
los que no cejan:
buscando a tientas;
aferrándose (o soltándose) al centro en las mareas cambiantes;
dejando un tenue rastro del perfume inconfundible en los vientos furiosos;
librando, cada día, la batalla más difícil, la única noble,
la de adentro;
borrando con su propia sangre los dictados negros (propios
y ajenos);
equivocándose, equivocándose y volviendo a empezar;
dudando de su fuerza, pero ofreciendo el pecho;
sabiendo que está todo por hacer, y que tendrá que ser hecho
cada vez
por cada uno;
templando su coraje en la negrura más espesa de la noche.

lunes, junio 16, 2008

(sus oídas)

Insensatez
A insensatez
que você fez,
coração mais sem cuidado
Fez chorar de dor,
o seu amor,
um amor tão delicado
Ah, porque você
foi fraco assim,
assim tão desalmado
Ah, meu coração
quem nunca amou,
não merece ser amado

Vai meu coração
ouve a razão,
usa só sinceridade
Quem semeia vento,
diz a razão,
colhe sempre tempestade
Vai, meu coração
pede perdão,
perdão apaixonado
Vai porque quem não,
pede perdão,
não é nunca perdoado

Antonio Carlos Jobim - Vinícius de Moraes





Pat Metheny & Steve Rodby solos

...qué placer...

miércoles, junio 11, 2008

más anotaciones

Papel higiénico, miércoles, 3 am
En el momento en que abrió los ojos supo que algo andaba profundamente mal… madrugadoramente mal… azul-grismente, salvajemente mal… mal… el dolor en la espalda resultaba un poco aterrador, que mierda es esto, sentía efervecer las manos y los dedos y un kilo de barro parecía aplastarle las sienes, los tendones tensos, tirantes… manos y pies agarrotados…dolor lumbar, visión nublada… dios mío que es esto donde cresta estoy… los labios sellados... frío absoluto... silencio… ya en ese momento adivinabas lo que iba a suceder…

martes, junio 10, 2008

(sus lecturas)

Yo voy soñando caminos
(Antonio Machado)
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
- La tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".

lunes, junio 09, 2008

Anotaciones Barrianas

A continuación se adjuntan extractos de textos escritos sobre boletas, servilletas, papel blanco, cuadriculado, higiénico, cuadernos, libros de notas, anversos de fotos, reversos de libros, tapas, contratapas, paredes blancas, papel tapiz… inclúyanse además algunas versiones digitales. Antonina Barré tenía una fiebre por escribir, cada cosa, a cada momento, sus manos temblaban constantemente, a veces sus grises ojos no vivían pensando en la forma de redactar sus acontecimientos, o peor, su vida era un relato extremo e impreciso, escrito por el extraño esquizofrénico que anidaba en su interior… constantemente iba componiendo en su cabeza las historias, los momentos, las sensaciones… mientras caminaba, cuando oía blues, al trabajar… incluso al amar…
Como decía, entonces: a continuación se adjuntan extractos de textos escritos sobre boletas, servilletas, etc. (por favor léase el primer párrafo otra vez, en voz alta, tono constante y terminando con una voz más bien grave en el primer punto seguido). Prevención para los lectores: nada tiene que ver con nada, el personaje es irreconocible algunas veces,
no es broma, no es un juego (aunque lo parezca), es sólo que olvidé cómo expresar… inconstante y extraña… extraño… perdido…


Sábado 10:30 pm, reverso papel plastificado cortado en prepicado…
Cómo es-cribir la música??? No me refiero a des-cribir, si no a es-cribir… los altibajos la disonancia, atonalidad, allegro ma non troppo, piano… pianissimo… esas palabras no me sirven… cómo escribir los movimientos involuntarios del cuerpo ante las notas, como cóntar las palpitaciones ajustadas al compás, el bajo… el sonido del bajo inundando los oídos y las vertebras, retumbando en los huesos cansados de mis acompañantes… la velocidad, la furia, la luz y las imágenes… el trance… la soledad necesaria, la compañía… podría quizás semejarse a un hoyo negro al que te dejas ir a medida que tu cuerpo se ovilla hacia dentro de ti mismo, la cabeza baja hacia el cuello y se funde con el cuerpo formando un núcleo de intensidad explosiva, diluyéndose en el asiento traspasándose al suelo y arrastrándose… deslizándose por la alfombra hasta alcanzar esa luz blanca, esa pantalla sucia, el techo… expandiéndose hasta abarcarlos a todos y como un rayo traspasarse dentro de todos a través de sus ojos y sintiendo lo que cada uno siente lo que todos, todos TODOS…

Lunes, 09:30 am, alrededor de un vaso de café…
El cansancio comienza en las uñas y se acomoda en cada músculo… el cerebro parece que estuviera plastificado, lo que soy, lo que ves, lo que dices, toda pasa por un filtro de delgado caucho transparente…. encerrada en la pesadumbre... siento q me voy a desmayar… quién soy, qué hago aquí… ab??. Respirar. No voy a ningún lado…
…estoy demasiado cerca de lo que siento…
… rodeada de demasiada gente…
...le he mirado a los ojos y no he visto nada en ellos...

lunes, junio 02, 2008

Pese a todo pronóstico, intención, análisis... pese a todo... Ernesto, el Gigante, Bolaño se amalgamo a la vida de Teresa como el musgo a la piedra... terrible... nada te resulta... el gigante con su voluminosa actitud se instaló cómodamente en cada uno de los rincones de la vida de Teresa, en su casa, en su correo, en su mente... my godness... Antonina Barré, por primera vez en su vida, se sentía confundida... atolondrada... estaba, en actitud, pero no era ella quien tomaba las decisiones... y cada vez que intentaba escaparse el gigante interponia sus manos de gigante alrededor de su cintura, en sus mejillas, su inmensa boca en la suya y en todas partes... atrapada por un gigante... no podia evitar cierta emoción, melancolía de princesa cautiva jaja, vivía inventando historias de asesinatos de gigantes con los finales más retorcidos posibles (que luego susurraba a Ernesto mientras descansaba la cara en su pecho) al mismo tiempo se odiaba a si misma y por sobre todo detestaba al gigante inmenso avasallador que se iba abriendo paso como una daga hacia su corazón...



entonces,




pasó algo muy, muy extraño...




el gigante de un día para otro comenzó a empequeñecerse... sí, increiblemente... primero se redujeron sus manos y pies, el pobre se golpeó muy fuerte un par de veces, fue entonces que comenzó a sospechar que algo pasaba... luego se achicaron sus orejas y dejó de oir la voz de Antonina en las mañanas... con esa audición dejó de entender algunas cosas y su cerebro se redujo aún más en su cabeza (gigante hidrocefálico jijij) dejó de responder a los estímulos, y de a poco su voz comenzó a hacerse cada vez más grave, más profunda... su cuerpo finalmente comenzó a descender desde la cumbre en la que estaba hacia la tierra que se impregnaba en sus ojos y le nublaba la vista...
El gigante dejó de existir...
Antonina lo aniquilo y Teresa disfrutó cada momento...
El ex-gigante, entonces indefenso, pasó a formar parte del paisaje, y ella descubrió que esta experiencia le ayudaría a retomar aquella cruzada iniciada un tiempo antes, olvidada por los engaños de su corazón aún inexperto en las lides, en la lucha... ignorante de dolor, enfermo de represión, perdido, vacío...
-ESO QUE QUIERES, TERESA, NUNCA LO VAS A OBTENER.-

viernes, mayo 30, 2008

no puedo dormir...
la mitad de mi alma está rodeada de sábanas blancas, tubos, fluidos, analgésico, sangre, antibioticos ... de morfina... jajaj eso podria estar interesante... en fin... su cuerpo ahora mutilado emite quejidos estructurales en cada movimiento... quisiera sufrir por ella... pero al mismo tiempo no puedo evitar agradecer no ser ella... los seres humanos somos una mierda... es tarde y el sonido del o2 me marea... las señoritas de blanco pasan a vernos cada 1 hora... los latidos en verde, la respiración en azul y las pulsaciones en blanco... irregularidad... la penumbra exagera la soledad de este momento... yo estoy con ella, es cierto, pero ella no esta conmigo, extraño, el sonido de su respiración me tranquiliza... absurdo... operacion de rutina, lugar de rutina, miles de personas, miles de veces todos los días... lo unico cierto para mi es que estás aqui, cableada y dolorida, y yo oyéndote respirar y pensado...
en mi casa vacia y descuidada...
sola...
en cómo estarás dentro de esa celda, qué rabia, qué impotencia, qué planes tendrás...
pienso en tu pieza y tu piso de mármol y tus ansias de ocupar mi lugar...
pienso en tus imágenes y tu vacío, espacios blindados, tapiados, inaccesibles para mi...
pienso en el personaje... y me doy cuenta cada vez más que no es en nada distinto, es una de las hidras y todas, sólo hay que recordar algunos sucesos recientes...
y aún no puedo dormir...

martes, mayo 27, 2008

GIGANTE

Cuando se recupero, en parte, de la reciente-dolorosa hecatombe, para Antonina fue muy fácil darse cuenta que casi todo lo que significaba algo para Teresa, ya no estaba a su alrededor... su corazón realmente había perdido una parte vital... esencial... vas por buen camino... se estaba transformando en un ser muy extraño, por fuera seguía siendo una explosión de pasiones desbocadas, sin embargo, algunas cosas eran medio irreconocibles... huraña... amarga...
...y porque nunca nada ha sido fácil para Teresa (ni siquiera dejar de existir) fue justo en este momento de su vida, en que su corazón cansado, maltratado, boicoteado, a punto de morir, se topó, como por consecuencia y como por destino, con un corazón de GIGANTE.
Antonina conoció a Ernesto Bolaño en su cama, desnuda, en la madrugada después de una noche larguísima, que hasta hoy no recuerda cómo empezó. Como algunas otras veces Antonina despertó en cualquier parte, con los párpados arenosos y una punzada en la espalda, mirando un techo descascarado y con algo de frío, dónde estoy... se dio vuelta y se topo con un cuerpo de hombre gigante, si hubieran habido osos en Santiago podría haber pasado la noche con uno de ellos jajaj le pareció divertido este pensamiento y se rió, sin querer, después de todo había sido una noche deliciosa sorprendentemente... la risa hizo que el gigante se moviera mañosamente, al principio, y que luego se desperezara como un volcán de movimientos lentos... Antonina salió de la cama y comenzó a vestirse, sus ojos grises miraban por la ventana y aunque notaba unos ojos gigantes que la miraban insistentemente, no hizo ademán alguno, ya estaba acostumbrada, sólo debía irse rápido de allí, si dominara el arte de la teleptransportación... cuando se encaminaba a la puerta luego de no responder varias veces ante una voz tentadoramente grave, pasó algo inesperado... el gigante saltó de la cama a la puerta, (difícil imaginar que pudiera moverse de esa manera... en realidad no tanto...) le tomó la cara con las dos manos de gigante y le dijo -Mi nombre que no recuerdas es Ernesto, tu nombre anoche era Teresa, pero hoy no lo sé... detestas que te hablen después del amor y que te toquen la boca con los dedos... quiero saber tu nombre y voy a besarte ahora, luego puedes irte y terminar con tu existencia... o bien puedes demorarte un poco más y observar mi garganta de gigante mientras bebo mi café-.
Antonina no esperaba que el gigante tuviera tanta fuerza, parecia un gigante hecho de imán y ella una hoja delgadita de metal... el gigante besaba pertubadoramente, besaba con los ojos cerrados, (besaba con el alma!!!) Antonina y sus grises ojos abiertos no resistieron el momento, y Teresa salió de su tumba sólo para empujar al gigante con violencia, pasarse el dorso de la mano por los labios y decir -Observaré ahora tu garganta de gigante beber café, mi nombre es Antonina Barré-.

jueves, mayo 22, 2008

A.B.

Luego de algunas disquisiciones mentales y de alg-otras arbitrariedades de la vida terrena que me han impedido concentrarme en lo único que considero importante realmente, procedo a continuar con la descripción de aquello que, en la mente y las palabras de A.B. (las siglas nos harán libres) es considerado como dejar de existir. Si procediera incluso podríamos establecer una enumeración pero con el fin de no caer en categorías ni jerarquizaciones tan intrínsecas al ser humano, dejaremos los números a quienes pretendan justificar decisiones gubernamentales y a quienes son diariamente (o cada tres semanas) torturados con algunos problemas de papas, peras y manzanas (o con cálculos de varianza y covarianza )…uf…

Para comenzar, y repito que aunque sin ánimo de jerarquizar, pero ya que siempre por algo hay que comenzar, cronológicamente la primera forma de auto-asesinato serial que AB pudo imaginar, se relacionó con un camino que ya había iniciado accidentalmente hacía algún tiempo por lo que sólo debió acentuar algunas actitudes, expresar mucho más de lo que siempre se guardaba, romper algunos corazones, dejar caer muchas ilusiones, traicionar de la manera más cruel incluso sus propios sentimientos… dejar de hacer o recordar algunas cosas o hechos… y así… increíblemente… de una manera que le pareció quizás muy rápida (nunca pensó que sería posible, pero lo fue…)
Antonina Barré eliminó uno a uno a quienes estaban mas cerca del corazón de Teresa Serrano…
Antonina Barré desilusionó, atacó, abandonó y llevó hasta el límite más extremo, a cada uno de los amigos que alguna vez T.S. tuvo, pudo tener, e incluso a los que ya había perdido…
Antonina Barré se quedó sin la compañía, sin la voz, sin el color ni el calor...
A.B. se quedó sin ningún amigo en el mundo... sola... completamente sola...tristes palabras dignas de crónica roja… tristes y amargas lágrimas derramó A.B. en el proceso… casi muere, físicamente, de tanto dolor… hizo cosas horribles, el ser tan detallista la convirtió en una máquina perfecta de destruir amistades, en una torturadora serial… tan perfeccionista que incluso no pudo no preocuparse de que al final de "su función" no quedaran solos… y tristes… así el dolor de aniquilarlos al menos disminuía en parte… esa parte que quería sacar de si misma la misma parte que, precisamente, la había llevado a cometer tan descabelladas acciones...

… tristeza…

Personalmente nunca entendí porque A.B. no empezó por autoasesinatos cotidianos menos terribles, menos desgarradores, podría perfectamente haber desaparecido todo el chocolate del mundo (o al menos del país… o bueno de la ciudad… ya en fin, de la cuadra, o del negocio de la esquina no se, así…), podría incluso haber reglado su colchón y comenzado a dormir en cualquier parte, como hizo después, así al menos hoy tendría más lugares donde dormir… en fin… no lo sé… sólo sé que el proceso de dejar de existir es lento y abrumador, desgarra el alma y los sentidos, aturde los reflejos… e incluso exacerba el odio inherente de una manera demasiado peligrosa… aunque también, oh, maravilla!… al mismo tiempo, en el proceso A.B. nunca miró atrás… finalmente comenzaba a cumplir su objetivo: perdió toda su inocencia… casi todo su amor…y lentamente iba olvidándose de ese recuerdo infructuoso, candente, aparatoso, demasiado entrañable…
lentamente…

lunes, mayo 19, 2008

Intermezzo



Tuvo que doblegarse luchando día a día por sostener aquél precario equilibrio que era su existencia, vivía presa de un agotamiento estremecedor, observarla más de unos segundos mientras cruzaba el parque, era morir un poco… inevitable que las lágrimas inundaran los ojos al compas de su caminar flagelante, era evidente en sus córneas inflamadas que cada movimiento era para ella de una tortura aterradora, su cara pálida y tensa, sus manos crispadas y los lamentos… a cada movimiento un quejido visceral… además impactaba la ira, rabia… cólera contenida… odio, absoluto odio… odio del dolor, odio de la crueldad, odio de la locura, odio de tus ojos jóvenes y de tu pecho virgen, odio que me veas, y que llores, odio la vida que te queda, odio el ruido de tus pulmones...
odio que sepas que existo, y que no me dejes de observar…

Vivíamos en el mismo barrio, a media cuadra. Me interesé en ella desde la primera vez que la ví, en el ocaso, y me obsesioné con su historia desde que la oí de su propia boca la única vez que me dirigió la palabra. Antes y después de ese día he intentado que me observe, que me salude, que se detenga, pero desapareció mi recuerdo, olvidó mis palabras, creo que incluso es capaz de desaparecerme, simplemente no me vé, no permite mi entrada en el encuadre de sus pasos cansados. Lo único que pude observar en aquella breve conversación es que la locura se hizo parte de su rutina y de su abismo… la mantuvo en ascuas… le inventó trucos y mentiras que alimentaba a base de vegetales hervidos… le destrozó la existencia y al mismo tiempo… le permitió sobrevivir(se).

lunes, mayo 12, 2008

anochecí en sus brazos...y ya nunca pude amanecer...

Años después intenté averiguar cosas, pero Teresa Serrano no nació en ninguna parte, no tiene domicilio ni Fonasa, nunca abrió cuenta corriente ni pagó cuentas comerciales. No firmó contrato alguno. De oídas me enteré que tuvo padre… y de que aún tenía una madre. Vivió bajo distintos pseudónimos escondida en lugares comunes, viviendo retazos de vidas prestadas… de espíritu vigoroso, alguien mencionó que tuvo dos criaturas que dejó abandonadas a si mismas… tal como ella siempre estuvo… abandonada(s)…
La primera vez que la vi me encontré con un vendaval vestido de rojo y de labios gruesos, despotricando contra el imperialismo y la violencia de estado, exigiendo un trato digno (y una copa de vino tinto) intentaba explicar que su nombre no era Teresa sino… que esto era un abuso, que esta situación no tenía ningún sentido… le desgarraron el vestido rojo y le obligaron a usar la bata rosa… mientras se desordenaba los rizos, continuó insistiendo al menos en el vaso de vino, entonces le tiraron un vaso de agua en la cara y le dijeron que si no se calmaba con eso "llamarían a Norita”. Entonces vi que se le congelaron el semblante, y el ánimo, en una mueca de terror... Guardó silencio.
Más tarde yo ya casi me había olvidado de su silueta y decidía si entrar o no, entonces noté unas pisadas cerca y, bajo el páramo del farol de pronto la vi... de bata rosa... los ojos grises… se sentó a mi lado sin verme… le saludé cortésmente… mencione algo de sus labios carmín, de lo hermosa que te ves, Antonina Barré… no hizo ademán de escucharme… al principio, luego se dio vuelta lentamente y antes de que me diera cuenta tomó mi nuca con su mano izquierda, me aferró el pelo entre los dedos y cuando iba a gritar la vi acercarse…
directo a mis labios…
violentalentamente…
suave y firme... lasciva y cruel, mientras reprimía sus gemidos en mi boca, casi me sacaba el pelo de la nuca... mientras guiaba mi mano entre sus pliegues deshacía todas mis defensas... y parte de mi sentido común...
no pude alejarla, desde entonces nunca pude alejarla…
nunca…

jueves, mayo 08, 2008

Antonina Barré

Teresa Serrano, autodenominada recientemente Antonina Barré, ha decidido terminar con las dilaciones que la mantienen aferrada a un recuerdo de su inocencia (infructuoso, candente, aparatoso, demasiado entrañable) razón por la cual ha llegado a la conclusión de que debe poner fin a su existencia...
El asunto, sin embargo, pese a la simpleza de su formulación gramatical, un tanto coloreada, está inundada de un sinnúmero de significados previos y trabas no menores, que deben ser resueltos uno a uno pues, siendo Antonina antes Teresa Serrano, aún hay algunos elementos de aquella personalidad que se superponen al presente. Entre estos últimos claramente no se encuentran su pasión desmedida, sus acalorados arrebatamientos, su fiereza ante el género masculino, la incapacidad absoluta, de la que se siente orgullosa!!!, de NO cruzar todos los límites asumiendo todas las consecuencias… aspecto que cabe mencionar aquí, le ha valido nada menos que la pérdida absoluta de algunas amigas del alma de Teresa y el completo des-perfilamiento social, sin embargo aquellos son temas que Antonina ni siquiera considera… aunque podríamos inferir que no es así para Teresa claro, si es que Teresa fuera relevante… que no lo es…
Un aspecto en Antonina, entonces, que resulta in-armonioso para quienes no la conocieron en el pasado, es su voluntad a toda prueba, que llega a rayar en la absurda testarudez de terminar todos los procesos iniciados, aunque estén constituidos por las cotidianeidades más insignificantes (que no detallaremos en esta oportunidad) incluso aunque impliquen dilatar (sostener) una existencia in-sorpresiva (in-sostenible).
Convendría quizás aclarar en este momento, que la mayoría de las veces Antonina no entiende las cosas en un sentido hermenéutico literal, sino que sus conceptos pro-vienen de una epistemología – ontológica de la crueldad, que ella explica como la construcción de las afirmaciones desde y hacia el ser humano entendido en un sentido individual-capitalista, directamente proporcional a sus emociones y experiencias más violentas. Esto significa, en palabras simples, que aunque la frase en comento tenga un significado que podría pasar por desconcertante en los labios apurados de la vendedora del carrito del desayuno (desea Ud. hoy acabar con su existencia?? Y para el café, azúcar o sacarina??), sería bastante entendible al enfrentarnos todos los días con aquellos rostros que al atardecer rondan los puentes sobre el río, las estaciones de metro, las calles anchas, con ansiedad en los ojos y temblor en las manos (será que hoy…ss.. si??? ) e incluso podría sonar irónicamente agradable para aquellos acostumbrados a halar gatillos y presionar botones rojos, con una mueca de soberbia paternalista en los labios (por el bien de todos debo acabar con… y de paso destruir a…), por lo tanto, e incluso más allá del contexto, no existe frase ni pensamiento de otro que pueda ser interpretado por otro más que por si mismo (el otro), de acuerdo a las emociones y experiencias emanadas de la viscerante crueldad experimentada por cada uno de los seres humanos, entre aproximadamente los 3 y los 90 años dependiendo de determinadas variables independientes que no cabe mencionar ahora… pues es necesario agregar que Antonina considera además, que el origen y fin de la vida está relacionado con la capacidad o incapacidad de controlar las evacuaciones intestinales, que desde la cosmovisión occidental (generalizando) implica, en otras palabras, afirmar que la vida comienza y termina en el wáter… y que asimismo el wáter y sus sustitutos son el único elemento de la tecnología con el cuál los seres humanos realmente creamos un vínculo inherente a la construcción de nuestro ser social, en términos aristotélicos… pero bueno esto ya vendría siendo harina de otro costal… en todo caso quizás estos argumentos no son, en realidad relevantes (como Teresa) ya que Antonina se jacta, además, de ser absolutamente inconsecuente…
Volviendo al punto, Antonina ha decidido dejar de existir, pero en su mente, aquello no puede estar más alejado de actos físicos y banales como cercenarse las venas en perpendicular, arrojarse al agua o a la avenida o saturarse con pastillas… actos que además de engorrosos, atentarían directamente contra la personalidad de Antonina y que coincidirían más bien con una típica (y conocida) actitud Teresiana.

martes, mayo 06, 2008

...amanece cada día en la ciudad...

frío en las mejillas, pasos rápidos, trajes negros, azules y grises... mientras camina, se empina la botella y el liquido extrañamente azul aliviana por segundos los abrasadores recuerdos de la noche anterior acumulados en su garganta, intenta resolver en qué momento se salió del indolente personaje de ficción que construyó con tanto esfuerzo, que amanece cada día en la ciudad, destruye zapatos en los adoquines, y circula entre los otros sin dejarse ver... no hay conclusión y es tarde, cuando chequea la hora por última vez, se detiene en el movimiento imperfecto de la aguja que como por defecto y por obligación marca el absurdo continuar... volviste... te esperaba... iluminados espasmos, movimientos circulares, una mano en la espalda, ojos café, cadencias, humo, cebada... lápiz en mano frente a la hoja en blanco, palpitaciones en el lóbulo frontal, arena en los párpados, y las pupilas dilatadas de imágenes difusas articulando un espasmo iluminado de movimientos circulares, cadencias, manos... ojos café... demoraste, creí que me habías abandonado... es tarde y hoy me inunda la melancolía... la habitación está casi vacía, en silencio, los papeles en blanco, la botella de agua azul, el libro de cubiertas negras, el hombro pálido, desnudo y la incomprensible indiferencia... tu rostro a contraluz me entristece... la certeza de que nunca me verás, de que jamás nos vamos a encontrar... un empujón involuntario le invita a seguir y el bocinazo de la micro, la realidad... busca un camino alternativo y llega... alza los ojos unos segundos dubitativa, y entonces, como todos los días, voluntariamente avanza y al traspasar el umbral, el personaje resuelve que tiene que cambiar ese reloj, que lo anterior fue sólo un paréntesis, que tiene mil cosas que hacer, que se tiene que olvidar... me dejas otra vez... y ya no sé si cuando vuelvas... si es que alguna vez vienes... nos volveremos a encontrar...

miércoles, abril 30, 2008

miércoles, 8:00 am

...dos bolsos, botines, traje... cuando por fin encontró un buen punto de equilibrio (tacos firmes, mano izquierda en la barra, derecha en la manilla, espalda en la ventana) y se terminó de acomodar, miró al frente y se topó con un torso a 15 cms. de la cara... ya debería estar acostumbrada pero esta vez no pudo evitar una cierta turbación, no cree que nadie más lo haya notado ya que fue fácil distraerse con mecánica en los oídos... pero él si lo notó, cree, y se encontró con su mirada fija, directa, muy cerca, y dentro de esos ojos había algo... casi pudo verlo entre su reflejo y el reflejo verde... cuando estaba cerca de transgredir el ámbito de lo convencional desvió la vista, y el viaje continuó así, entre extranjeros, colgando de las barras, evitando mirar al frente, aprendiendo de memoria las puntas de los zapatos negros, cafés, viejos, nuevos... los de él eran grandes y pardos... igual que sus ojos...

lunes, abril 28, 2008

potpourri (en esa vereda hacia algún lugar)

Hundida... profundamente... enterrada de cara al piso..., dejó atrás las luces, el silencio, algún atisbo de calor... no sabe cuándo ni cómo fue... no puede verse completamente, no dirige sus movimientos... dejó de soñar... hace demasiado frío... el cielo está rojo de atardecer y ahora que está conciente, piensa, que aún habiendo desaparecido está ahí, y que, ahora como antes, nadie la ve... caminan sobre ella, sin bajar los ojos... hunden los tacones en sus costillas, escupen en su sien...

...


El viaje resulta agotador a cualquier hora... hay pocas distracciones en este ir y venir tan constante e intranquilo... muchas caras iguales... sin embargo a veces, algún recuerdo trasnochado y las cosas pierden su intención original...
...te vi desde una distancia prudente, pasaste por mi lado, y ahora que no tengo aroma ni siquiera te volteaste a saludar... no se porqué, te seguí... te seguí por caminos absurdos, doblamos tres veces a la izquierda en tres esquinas, y luego nos devolvimos por el mismo camino sin vacilar... bajaste por el lado norte dos cuadras exactas, y subiste por el lado sur... creo que nunca nos movimos del punto original... no entendía que estábamos haciendo pero no puedo dejarte ir... noté que refregabas tus manos seguido y que mirabas a todos lados y a ninguno, las casas antiguas atraían por momentos tu atención... en el origen, sin embargo, observaste varios minutos, por un momento creí que ibas a tocar.... luego desapareciste... iba a correr trás de ti pero antes me detuve en la casa que te detuvo... al principio no vi nada, no había ninguna luz, luego observé una casa hermosa, grande, enredaderas, ventanales...figuras de fierro en la reja, una tonelada de hojas secas, una manguera enredada en el piso de azulejo azul... o bueno, quizás no era azul pero hubiera sido lindo...
quizás tampoco eras tú quien iba delante de mi, lo que hubiera sido alucinante... y bastante imposible...
quizás no seguía a nadie, quizás nunca me moví...
Después de varias vueltas, las tres puertas se abrieron al unísono, la masa humana salió dando tumbos, como todos los días, el frío exponía sus exhalaciones y congelaba sus gargantas, el burdeo fundido con el anochecer...
...tropezaste, como casi todos los días... a los diez pasos olvidaste por completo mi existencia... no desaparecí, entré, no me seguiste, sólo me viste un rato dudar en el umbral... y luego entrar... los azulejos son azules, y bajo ellos estoy yo esperando que algún día hagas un camino diferente,
que súbitamente bajes antes de tu parada,
que camines de frente con la cara al frente,
que me recuerdes,
que me mires...
y que me dejes ir...

...


Los movimientos fluyen desde su ombligo hacia todo el cuerpo, es alucinante, apasionante, todo se conjuga en un ritmo perfecto, al compás de cualquier son, transportarse hacia un espacio infinito, eufória… sentir cada fibra de la propia piel, sentir el roce de la ropas, la caricia del pelo en las mejillas, en la frente... el sudor... el movimiento infinito... remolino embriagador... está lleno de gente y el vaivén los arrastra a todos entre el humo blanco y la música, quizás, demasiado fuerte, parece que nunca va a tener fin...
entonces se acaba... y la realidad aparece como un espectro de caras blancas y ojerosas... sale a la calle y la alucinación perdida se hace extrañar… caminar lentamente a casa, entonces, parece tan simple y mecánico, reiniciar después del paréntesis…

...por eso me gustan los balcones hacia el infinito, por eso me gustan las luces titilando y la oscuridad rojiza…


miércoles, abril 23, 2008

lunes, abril 21, 2008

vestigios de alguna cosa...

La puntada en la cabeza había disminuido considerablemente, pero al encender la llave de la ducha el día rebeló su verdadera identidad y el chorro de agua fría parecía querer perforar su cerebro, salió corriendo, volvío a entrar y salir varias veces, y a gritos, como pudo, se deshizo de los recuerdos que a flashazos el agua fría quería recrear en su cabeza...
...nunca vas a ser capaz de ver por detrás del frente...
Luego fue vestirse, no desayunar, caminar, transantiago, galletón, ojos verdes, problemas, tensión, leer, redactar, leer, correr...
...el día se hizo a un lado y de vuelta a casa es que, mecánicamente, no pudo continuar sin intentar recordar... ante el umbral se detuvo unos segundos, miraba el cerrojo como si le pudiera susurrar algo... estuvo como 10 minutos frente al lavamanos... se le cruzaban imágenes extrañas... en la cama se tendió de espaldas... y con los ojos grises vio pasar varias caras, creyó recordar algunas sensaciones, sintió la brisa en los ojos, el corazón agitado... se levantó rápido y al refregarse repetidamente las manos en la cara buscaba limpiar la confusión, ordenar, pijama, dormir, inconciencia (por favor)...
...mejor duérmete pronto... no debes recordar...
No enciende el televisor, el libro espera y no da tregua, antes de comenzar vuelve a intentar escuchar el silencio y vuelve a descubir que el silencio no existe, que está rodeada de ruido, que nunca hubo y que nunca habrá... al rato la luz encendida y el libro en la cara.... y los sueños comienzan a apoderarse lentamente de todo el espacio
...por mi parte esta noche, por fin, iré por el amor que acaba de quedar olvidado,
dejado atrás,
sin amo...

miércoles, abril 16, 2008

guitarra negra

Ultimamente,
Al llegar,
Luego de deshacerse de los restos del día y dejarlos confinados en la habitación principal,
Se sienta en el sillón, negro,
Recostada cierra los ojos, negros,
Disfruta el silencio y, si tiene suerte, puede sentir las células de la cabeza balancearse en la oscuridad...
Luego observa un rato el mar oscuro de fuera, casi negro,
Y finalmente abre la página del libro negro, en la parte en que el azar le indique que debe detenerse.

(...) una mujer transportada es un misterio
donde rozan sus pies dialogan flores
y aparecen sangres.


...lee sólo esa frase y se detiene a recordar... lo encontró después del fin del mundo, supo que estuvo paseando por el puerto y que otras manos intentaron arrebatárselo... pero ya volvió a casa y nunca más va a irse... recuerda que no hace mucho tiempo intentó leerlo y no pudo (parece que algunas cosas sólo pueden ser percibidas sobre un fondo negro) lo curioso es que, en esos días después del fin de los tiempos, encontró tb. la dedicatoria, y la destrozó en mil pedazos sin leerla (como si nunca hubiera existido, como si otro nunca hubiera entendido que incluso años después recordaría esas palabras)
Siempre lee en voz alta... siente que de otra manera no podría llegar al fondo del poema ...esta noche descubriste un nuevo significado para la palabra soledad...
...cierra el libro y se acaba la oscuridad... se levanta y se dirige a recuperar los restos del día para ordenarlos, la habitación al iluminarse le enceguese unos segundos... cierra la puerta y tras ella la oscuridad vuelve a acomodarse en cada uno de sus rincones, las páginas del libro se agitan despació y en un suave movimiento se dejan caer al espacio vacío entre la pared y la nada ...le acomodan estos lugares... siempre quiere desaparecer...
... y en el ambiente aún resuena una voz... recitando... despacito...

el músico
.
acongojado llora
con sus débiles dedos
la furia y el odio
y el lodo
que fue su origen


las cuerdas de su instrumento
como míseros revólveres
o quizá tendones de un dios ebrio
cantan
y es sólo penumbras
el despertar de su hora tardía
y es sólo tiniebla
el entornar pequeño de sus ojos
el músico está allí
donde el dolor no puede confundirse
con los ecos del demonio


el músico es por fin
la tenebrosa ansiedad
de no volverse loco por el tiempo
la vida que no recuerda nada
el antiguo reloj en el que cayeron las lluvias
su soplido fresco rechinar del abismo cae
y su cuerpo de quimera y cárceles
va ensordeciéndose del cielo
y quejándose de la soledad
que pudo por lo menos haber sido incomprensible


y así se materializan
los pensamientos del músico
como cruces que se encuentran
acostadas en el vientre
y locas las guirnaldas del verano
entreabren su pudor
y se escucha el sonido


Luis Alberto Spinetta
Guitarra Negra, 1977

jueves, abril 10, 2008

momentum II

Quizás fuera la hora, el silencio... el atardecer, o la uña de luna teñida de amarillo... la cosa es que dejó un rato los libros y salió a ahumar un rato los pulmones... desde tan arriba no se veía a nadie en la calle, ningún hogar al frente, silencio, oscuridad y luces titilando, siempre luces parpadeando, inconstantes cada una con su ritmo rápido, como latidos de perro jajaj o de gato...
Él la observa de costado siempre, de costado pero con la mirada al frente, los ojos abiertísimos casi sin parpadear (nunca entiendo lo que dices) comienza a tararear una canción melancólica, mueve la ropa, se balancea de un lado a otro en ese espacio tan pequeño, exhala una sustancia (que parece blanca en la penumbra) suspira a ratos y ahora él cree saber que es cuando anda perdida en su cabeza con historias de luces que parpadean y recuerdos inventados alguna noche amarga, ...él sabe que no se dá cuenta, ni siquiera nota, que otro junto a ella le mira todos los días, de costado pero de frente, le ve ir y venir, le oye suspirar, cantar (cantas mucho), le susurra pensamientos y la espera cada noche con los ojos muy abiertos...
Acabado el cigarro, las manos en la cara, una sacudida, un aplauso, una decisión: continuar cuando se acabe la canción. Maldita canción que no la deja en paz últimamente, ha llegado a pensar que en su vida la banda sonora es controlada por un extraño esquizofrénico, le hace adicta a sonidos y palabras que la envuelven en un torbellino que haga lo que haga, esté donde esté o con quién esté la persigue, acorrala, ahoga hasta que se deja llevar... y es atroz, basta un recuerdo, una lectura, una calle, una palabra, un aroma, a veces el silencio mismo trae la próxima canción y comienza la dulce agonía de disfrutarla infinitamente...
La ve alejarse a su guarida como cada noche, pero hoy, antes de desaparecer, se da rápidamente vuelta y él sabe que se ha quedado quieta, mirándolo... (ya no escucho la canción que tarareabas) la ve retroceder a paso lento, cerrar la puerta de vidrio con dos vueltas de llave y desde adentro, le parece como si le hubiera guiñado el ojo... y ve sus labios modular algún sonido...
(nunca entiendo lo que dices)

miércoles, abril 09, 2008

momentum

"Al salir el ascensor estaba repleto, una sonrisa general, cortés, sin contacto visual, y luego un descenso silencioso, inhalar, exhalar, cabeza baja, entre los hombros grises eso si, atisbó unos ojos negros, cautivantes... al salir de la boca inmensa en cuyo estómago regurgitaban sus pensamientos cada noche, miró siempre hacia adelante, siempre, y no quiso ver dónde iba ni cómo ni con quién... el "hasta luego" se perdió en la luminosidad inquietante de esa hora...
El día pasó sin detenerse, tres veces, tantas como recordó los ojos negros... la mirada baja...
... al volver, caminar ya era una tortura y la atención estaba enfocada sólo al camino. Cuando se cerró la puerta del ascensor y dejó de mirar sus dedos, levantó los ojos y encontró unos ojos negros... cautivantes... sonrió... volvió a bajar la mirada y los ojos negros se dejaron caer en la noche iluminada de su balcón."

viernes, abril 04, 2008

...la tristeza ronda, la soledad se esconde, el sudor aumenta...
terrenos resbaladizos,
lo importante ya mudó de nombre,
la verdad aparece algo gastada (y va desapareciendo de a po-co...)
que triste es el olvido cuando está vestido de traje negro...
sin embargo
belleza, magia, y aparecen de la nada recuerdos como moscas...
...el tema es que a veces se agotan...
no tener alma, vivir hacia fuera... evitar...demasiado amplio, demasiado extenso, too much...

lunes, marzo 31, 2008

29 de marzo




...lo escuche esa tarde... entre los miles de folletos que repartí, las explicaciones de la petición, la letras de redolés con redolés jr en la bateria jajaj... la vola´ita con akinetón retard, la risa con mis amigas, la falta de sueño, el almuerzo tan rico e inesperado... el viento en los párpados...lo volví a escuchar esa noche, cuando ya todos se habían ido y me reencontré con la mirada de mi balcón... y recordé que tb lo escuché la noche anterior, entre las piedras... pasado cumming por catedral...

...


...es un murmullo que no alcanzo a entender nunca bien...
...como palabras sueltas... ininteligibles

más bien un ruido sordo (lo que sea que eso signifique)
pero me eriza la piel, y el corazón se desparrama, tantas vidas
y muertes, tanta gente, indignación, tristeza compartida, risas y alegria, tantos recuerdos, tanta memoria pero...
¿PORQUÉ?

"presagio de amor"